jueves, 10 de julio de 2014
martes, 17 de junio de 2014
Anuncio mi servicio de instalación como pastora de la United Church of Christ Congregational
Este próximo sábado será mi instalación pastoral en la United Church of Christ Congregational. Esta iglesia está sirviendo a Dios en esta comunidad de Plainfield desde el 1876. Sí, son 138 años de existencia y como a mí me gusta romper barreras pues es con mucha alegría, gratitud a Dios y profunda satisfacción que me convierto en la 1ra mujer pastora de esta congregación, 1ra persona latina que pastorea esta congregación, y 1ra mujer abiertamente gay que pastorea esta congregación.
Sí, hasta aquí me ha traído Dios, a Él sea la gloria por siempre.
Es mi oración que con todo lo que soy, tal y como soy, con mis pasiones y mis inconsistencias humanas yo pueda ser un instrumento fiel a Dios, instrumento de paz y justicia, amor y compasión para mi congregación y para esta comunidad de Plainfield. Así me ayude Dios.
martes, 10 de junio de 2014
Sodoma y Gomorra, otra mirada.
PUBLICADO EN LUPA PROTESTANTE
http://www.lupaprotestante.com/lp/blog/sodoma-y-gomorra-otra-mirada/
BY JOSÉ PABLO CHACÓN · 03/12/2013
Antes de empezar la redacción de estos párrafos debo decir que me estoy limitando al análisis exclusivo del caso de las ciudades de Sodoma y Gomorra. Esto quiere decir que procuraré determinar las razones bíblicas y teológicas que llevaron a la destrucción de ambas poblaciones. En este comentario no intento establecer la pecaminosidad o no de prácticas consideradas por muchas personas como desviaciones de su sexualidad. También debo anticipar que deberé limitarme al análisis de los versículos más importantes y determinantes del relato.
Las ciudades de Sodoma y Gomorra son muy conocidas, quizás sean de las más famosas de toda la Biblia. Nos llegan sus noticias desde el Antiguo Testamento. Hoy en día son sinónimo de ciudades pecadoras, sobre todo, y según el pensamiento generalizado, de pecados de índole sexual. La pregunta que procuramos responder en este texto es: ¿Cuál fue el verdadero pecado por el que fueron destruidas estas dos ciudades?
Encontramos el relato en el capítulo 19 del Génesis. Sin embargo se menciona repetidas veces a los largo de la Escritura.
El primer versículo clave se encuentra en Génesis 19:5
“Llamaron a Lot y le dijeron:
—¿Dónde están los hombres que vinieron a pasar la noche en tu casa? ¡Échalos afuera! ¡Queremos acostarnos con ellos!”
Tenemos aquí un texto que ha sido traducido e interpretado, a partir de la Edad Media, con un matiz muy específico. Sin embargo, un estudio más profundo del hebreo en el que fue escrito nos puede ayudar a comprender mejor lo que sucedía. El verbo hebreo yadá, traducido como “acostarnos” en el versículo, se traduce más frecuentemente como “conocer”.
Este verbo aparece seis veces. En Génesis 18:19 Dios dice de Abraham “lo he conocido”, aludiendo, sin duda alguna, a la alianza solemne establecida en Génesis 17: 2. En Génesis 18:21 Dios quiere bajar hasta Sodoma para “conocer” los hechos, es decir, “reconocer” o “investigar”. En el texto que nos ocupa, Génesis 19:5 los habitantes de Sodoma exigen “conocer” a los mensajeros divinos para “reconocer”, es decir: interrogarlos. En Génesis 19:8 las hijas de Lot no han “conocido marido”, o sea, no están casadas pero sí están prometidas (19:14). Por último, en 19:33 y 19:35, cuando las jóvenes se acuestan (Heb. shákhab) incestuosamente con su padre, él no “conoce” lo que pasa.
En el primer caso la palabra es utilizada como forma de conocimiento formal de un tratado o pacto. En el segundo caso, la misma palabra se utiliza para denotar conocimiento intelectual, analítico. En el tercer caso, se repite la noción de interrogar al extranjero para investigarlo inquisitivamente, casi seguro con violencia. En el cuarto caso se habla de las hijas de Lot como vírgenes, y en los dos últimos casos se utiliza otra palabra para describir el acto sexual y se vuelve a utilizar yadá para demostrar la inocencia de Lot, ya que él no tenía conocimiento de lo que sucedía. (Para un estudio más completo de la palabra véase: http://concordances.org/hebrew/3045.htm).
Debemos reconocer que la Biblia Hebraica, para hablar específicamente de la vida sexual, recurre con más frecuencia a dos verbos: “llegar” (boo) y “acostarse” (shákhab). Donde “llegarse” a alguien normalmente equivale a “tener relaciones sexuales”. Por ejemplo, Jacob solicita a su tío Labán permiso para llegarse a Raquel (Génesis 29:21). En cuanto a shákhab, la esposa de Potifar pide repetidamente a José que se acueste con ella (Génesis 39:7-12).
Teniendo en cuenta el análisis anterior podemos entender los versículos siguientes (Génesis 19:6) como el afán de Lot por evitar un interrogatorio violento, injusto y vejatorio. Como respuesta, Lot es amenazado con recibir un castigo peor (Génesis 19:9). La palabra que aparece traducida por “perversidad” en el versículo 8 no describe el tipo de pecado que se iba a realizar, podría traducirse también por “maldad”. (Para una profundización de la palabra hebrea http://concordances.org/hebrew/7489a.htm). Es importante saber que las leyes a las que obedecía Lot permitía el comercio de hijas. Las podía regalar o vender (Éxodo 21:7-9). En todo caso, no debemos conjeturar más allá de lo que el texto nos permite, ni tampoco debemos pensar que el episodio de un pecado no realizado (el texto dice que nunca llega a efectuarse), puede ser determinante para el destino de las dos ciudades.
Como anoté más arriba las famosas ciudades de Sodoma y Gomorra vuelven a aparecer en otros textos de la Biblia. Es el caso de los profetas Isaías, Jeremías, Ezequiel, Amós y Sofonías, también se menciona en el libro de Lamentaciones.
En el libro de Isaías se mencionan en 1:9; 1:10; 3:9 y 13:19, pero no se hace alusión a ningún tipo de pecado sexual. Se admite que en esas ciudades sucedía algo atroz, inaceptable, pero no se aclara qué era lo que sucedía. En este punto, aún no podemos determinar cuál fue el pecado que las llevo a la destrucción.
En Jeremías las encontramos en 23:14; 49:18 y 50:40 pero tampoco podemos apuntar indicios de un pecado únicamente de índole sexual. Me llama la atención el texto de Jeremías 23:14
“Y entre los profetas de Jerusalén he observado cosas terribles: cometen adulterio, y viven en la mentira; fortalecen las manos de los malhechores, ninguno se convierte de su maldad. Todos ellos son para mí como Sodoma; los habitantes de Jerusalén son como Gomorra.”
En él se compara a los profetas de Jerusalén con aquellos habitantes pecadores de Sodoma y Gomorra. Pero aunque se mencionan varios pecados (adulterio, mentira, apoyan a los malhechores), no podemos determinar aún cuál es el pecado que destruye a Sodoma y Gomorra. Lo que sí nos permite este texto de Jeremías es comparar ese pecado (aún no mencionado) con el del adulterio y el de la mentira. Una cosa es segura: el pecado de Sodoma y Gomorra era valorado por Dios exactamente igual que el adulterio y que la mentira.
En el libro de Lamentaciones se mencionan una única vez en 4:6 y, contra todo pronóstico, se menciona que “Más grande que los pecados de Sodoma es la iniquidad de Jerusalén…” Es decir, que en Jerusalén se pecaba aún más que en Sodoma y Gomorra. Y ésta última también fue destruida en el año 587 a.C. por el ejército de Nabucodonosor II.
En Ezequiel se mencionan 5 veces: 16:46; 16:48; 16:49; 16:53; 16:56. En este libro podemos encontrar la descripción más importante acerca del pecado de Sodoma y Gomorra, que podemos leer en 16:49-50
“Tu hermana Sodoma y sus aldeas pecaron de soberbia, gula, apatía, e indiferencia hacia el pobre y el indigente. Se creían superiores a otras, y en mi presencia se entregaron a prácticas repugnantes. Por eso, tal como lo has visto, las he destruido.”
Este texto es revelador. El pecado por el que fueron destruidas va mucho más allá de la perversidad sexual (que de seguro había, igual que en todas las ciudades). Sus pecados, enlistados claramente fueron: Soberbia, gula, apatía, indiferencia hacia el pobre y el indigente y el orgullo (se creían superiores a otras). Todo lo anterior genera una cultura de “practicas repugnantes”, rechazadas por Dios. Por eso fueron destruidas esas ciudades. En todos los textos mencionados hasta ahora, los nombres de Sodoma y Gomorra sirven como ejemplo de una realidad social donde los pobres sufren injusticia, corrupción, opresión y violencia. No es de extrañar que a los extranjeros los quisieran tratar con injusticia y con violencia.
Ya en el Nuevo Testamento podemos encontrarlas mencionadas múltiples veces. (Mt. 10:15;Mt. 11:23; Mt. 11:24; Lc. 10:12; Lc. 17:29; Rom. 9:29; 2 Ped. 2:6; Jud. 1:7; Ap. 11:8).
En los Evangelios, toda vez que se mencionan se utilizan como punto de comparación con el día del juicio final. Poniendo la suerte de las ciudades como mejor que la suerte de los que serán castigados el día del juicio final.
En Romanos y en 2 de Pedro, se mencionan como recordatorio para todos los impíos. Una generalización para todo pecador.
En Judas encontramos un texto llamativo en el que se mencionan pecados sexuales en Sodoma y Gomorra. El texto aparece justo después de mencionar el pecado de los “ángeles” que, evidentemente, no tuvo nada que ver con el homosexualismo. Además, el texto equipara los actos de Sodoma y Gomorra con los de los ángeles desobedientes. La palabra griega utilizada es ekporneusasai (de porneia) que debe traducirse, por norma, como adulterio. (Para una profundización del término véase: http://concordances.org/greek/1608.htm). Unida a esta palabra podemos encontrar una enigmática frase griega que unos pocos han traducido como “actos contra la naturaleza”. Sin embargo la gran mayoría de las versiones de la Biblia (tanto en castellano como en inglés) no lo hace así. Literalmente el griego se lee: “Ir tras otra carne” (Podemos ver una comparación de traducciones aquí: http://bibliaparalela.com/jude/1-7.htm). Esta frase no describe el tipo de pecado, aunque puede inducir a la noción de “adulterio” o “fornicación”.
Finalmente Apocalipsis las menciona una única vez, donde se habla de la última destrucción de Jerusalén.
Habiendo analizado todos los textos bíblicos acerca de las ciudades Sodoma y Gomorra, debemos desmentir el mito generalizado de que fueron destruidas por un pecado de índole sexual y mucho menos que tenga que ver con la homosexualidad. Antes bien, su pecado se enmarca dentro de la injusticia, opresión, orgullo, soberbia, gula, apatía…
viernes, 16 de mayo de 2014
Denuncio la homofobia y me sano del dolor
Hoy me topé con la foto de un pastor de PR que en mi corazón siento que me hizo mucho daño. Este tipo tuvo el atrevimiento de decirle a un compañero pastor que se casara conmigo para que me "enderezara." Bloqueó cualquier posibilidad de llamada pastoral en iglesias discípulos de cristo, informándoles mi orientación sexual, SIN MI AUTORIZACION. Considerando todo el daño que me ha hecho, yo NUNCA lo confronté, ni lo denuncié. Siempre me sentí débil, menos, pequeña, sin "padrinos" ni defensores, por ser gay. Después de tantos años, me doy cuenta de que todavía duele... Lo que más me da rabia es que se presente como el más articulado, intelectual, académico, citando "la teología cristiana al servicio de la pastoral." El cree que yo nunca me enteré de lo sucio que fue... Yo pienso cuánto daño le habrán causado a mucha más gente pastores como él, llenos de homofobia y odio.
YA BASTA DE SILENCIO, YA BASTA DE AGUANTAR DISCRIMINACION Y ODIO EN LA IGLESIA. Esta lucha de derechos humanos va pa'lante. Después que ya no sea "issue" no vengan a ser los más pastorales, cosechando para dar cara y "apoyar."
Hoy mi oración es: "Dios, tú eres la fuente sanadora. Sana mi corazón y revélale tu amor infinito a Pablito." Amén.
Igualdad de derechos humanos en Puerto Rico
En esta lucha, me gustaría estar... Ya es hora de que pastores y pastoras en PR dejen el miedo a quemarse y den cara por lo que es una lucha de derechos humanos. Mi abrazo solidario a quienes organizaron esta demostración.
jueves, 1 de mayo de 2014
miércoles, 16 de octubre de 2013
Sexualidad y espiritualidad
Los embarazos de mis hijos y mis nietos me trajeron una abundancia de emoción y felicidad. Mis hijos han sido un regalo de Dios. Me da la oportunidad de ver la vida por primera vez a través de sus ojos. Estaba sobrecogida cuando mis bebés miraron a su alrededor en la sala de partos. Arrullaba mis saludos y dolía para sostener a esa personita en mis brazos. Complace en ese olor de bebé tan especial. Tuve que besar a esos pequeños dedos y dedos del pie. Corría por una cámara o un i-Phone para el vídeo o la fotografía de primeros pasos y primeras palabras. Y he aburrido hasta las lágrimas compartiendo tantos hitos con familiares y amigos.
Y voy a compartir contigo ahora. Odiaba a mi hija, Cecilia, ropa ajustada. Le encantaba correr desnuda pequeña. Muchas mañanas fui a su cuna y descubrí que ella había logrado escabullirse de su pijama. Pensé que era tan graciosa ver esta pequeña criatura salvaje corriendo libre como ella experimentó el viento, sol y agua directamente sobre su pequeño cuerpo. Un día fuimos a la tienda de compras. Como yo estaba buscando algo en el estante, Cecilia me gritó, "Mami, ¿qué es eso?" Me di vuelta para verla tumbada en el suelo con las piernas abiertas hacia fuera. Ella había empujado sus calzones a un lado y estaba mirando su entrepierna. Me moví rápidamente a sacarla para arriba antes de que nadie podía ver el objeto de su pregunta. No hubo alegría ni deseo de conmemorar la ocasión. Mi hija había descubierto sus genitales.
¿Qué ha pasado? ¿Cómo puedo mover tan rápido de celebrar el don de la vida de esta niña de culpabilidad sobre su descubrimiento de una parte importante de su cuerpo? ¿Por qué este pánico acerca de la sexualidad?
Nosotros somos creados a imagen de Dios. La doctrina del Imago Dei se encuentra en el judaísmo, el cristianismo y el Islam sufí. Imago Dei enseña que porque nosotros somos creados a imagen de Dios, tenemos valor inherente independientemente de nuestra utilidad o función. ¿Qué significa eso? Significa que nuestra existencia es una bendición. Es algo para celebrar con todo nuestro ser. Recuerda, "Usted ha de amar a Dios con todo tu corazón, tu alma entera y toda tu mente." Y nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente incluye nuestra sexualidad.
En el libro de Génesis, Dios infunde vida a Adán. Este aliento es el Espíritu Santo. Y en la primera carta a los Corintios, Pablo dice, "no sabes que vuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual ha recibido de Dios?" (1 Corintios 6:19). Nuestros cuerpos son vasos divinos. ¿Cómo enseñamos a nuestros hijos para tratar estos vasos?
¿Alguna vez hemos refutado la publicidad alimentada a nuestros hijos constantemente que insiste en no son "normales" a menos que parecen una cierta manera? ¿Qué queremos decir cuando decimos a nuestros hijos a respetar a sí mismos? ¿Le decimos a nuestros hijos es un pecado tener los impulsos sexuales? ¿Por qué haríamos eso si creemos que la sexualidad es parte de nuestra naturaleza, una naturaleza creada por Dios? ¿Confundimos nuestra sexualidad divino con las normas sociales y las expectativas creadas por la gente? Esto es contrario a lo que es ser un templo del Espíritu Santo.
Amor sexual está imbuido de espiritualidad. Mira el Cántico de Cánticos, otro libro de la Biblia. Es altamente erótica poesía sobre el deseo sexual de una pareja. En este libro, las hijas de Jerusalén se advirtieron tres veces contra el amor despierto hasta que esté listo. ¿Cuántos de nosotros enseñamos a nuestros hijos sobre la importancia de los juegos preliminares para el cuerpo femenino? Pero en este libro no hay mención de la procreación. En el judaísmo existen normas precisas relativas a la celebración del día de reposo. Los judíos tienen prohibidos participar en muchas actividades porque el sábado es un día sagrado de descanso. Pero una actividad que está permitida, tal vez incluso anima es el sexo. Sexo por el propio Dios es santo.
Pero cuando se cría a un niño, todos estos escritos espirituales pueden ser poco prácticos. ¿Qué decirle a un niño en edad de secundaria confuso, hosco con explosión de hormonas? Sólo puedo compartir lo que le dije a mis hijas:
• No use cualquiera. Sexo es potente y no debe utilizarse como un arma para hacer daño a nadie. Y no debe mentir acerca de por qué quieres tener relaciones sexuales. Necesitas un socio a saber si usted está buscando un compromiso de por vida, una relación a largo plazo o una aventura de una noche.
• No permita una enfermedad que no tiene cura. Ten cuidado. Contrariamente a lo que creáis, eres vulnerable. Sí, te puede pasar a ti. Estoy más que dispuesta a ayudarte a conseguir condones. Aunque preferiría que esperar un compromiso de por vida antes de tener sexo, más bien tendría una niña viva, no una muerta. Me mataría.
• No meter a un tercero, un bebé, en esto a menos que estés listo. Otra vez, te llevaré al doctor o la farmacia para conseguir lo que necesites. Usted siempre puede venir a mí.
• Respetarse a sí mismo. Nunca creas a alguien que te dice que no eres preciosa a los ojos de Dios y digna de respeto. Si esa persona no puede verlo, seguir adelante. Y nunca quedarse con una persona que te hace daño. El momento en que sucede, seguir adelante. El respeto se ha ido. Es mejor estar sola que mal acompañada. Y recuerda, Dios bailo en el día que naciste.
Rosa Manriquez,
First of all I am a mother and grandmother. I am a member of the Immaculate Heart Community; the national Vice President of Call to Action and a candidate with Roman Catholic Women Priest. I am very active in the LGBTQ community. Currently, I am promoting a documentary called Before God We Are All Family that was produced by the Human Rights Campaign. It is about how Latino families with LGBTQ members reconcile religion and familia. My family is featured in the film. It will be coming to the San Diego, Los Angeles and San Francisco area soon.
Rosa Manriquez presented this at Planned Parenthood Conference, Los Angeles Convention Center
October 12, 2013
Sexuality and Spirituality
The pregnancies of my children and grandchildren brought me an abundance of excitement and happiness. My children have been a gift from God. I am given the opportunity to see life for the first time through their eyes. I was in awe when my babies looked around in the delivery room. I cooed my hellos and ached to hold that tiny person in my arms. I delighted at their musty baby smell. I had to kiss those little fingers and toes. I would run for a camera or i-Phone to video or photograph first steps and first words. And I have bored friends and family to tears sharing so many milestones.
And I’m going to share one with you now. My daughter, Cecilia, hated tight clothes. She loved running around naked as a toddler. Many mornings I would go to her crib and discover that she had managed to wriggle out of her pajamas. I thought it was so funny to see this wild little creature running free as she experienced the wind, sun and water directly on her little body. One day we were at the grocery store shopping. As I was reaching for something on the shelf, Cecilia shouted at me, “Mommy, what’s that?” I turned to see her sprawled on the floor with her legs spread out. She had pushed her panties to the side and was looking at her crotch. I moved quickly to pull her up before anyone could see the object of her question. There was no delight or desire to memorialize the occasion. My daughter had discovered her genitals!
What happened? How did I move so quickly from celebrating the gift of this child’s life to guilt over her discovery of an important part of her body? Why this panic about sexuality?
We are created in the image of God. The doctrine of Imago Dei is found in Judaism, Christianity and Sufi Islam. Imago Dei teaches that because we are created in God’s image, we have inherent value independent of our utility or function. What does that mean? It means that our existence is a blessing. It is something to celebrate with our whole being. Remember, “You are to love God with your whole heart, your whole soul, and your whole mind.” And our heart, our soul, our mind includes our sexuality.
In the book of Genesis, God breathes life into Adam. This breath is the Holy Spirit. And in the first Letter to the Corinthians, Paul says, “Do you not know that your bodies are temples of the Holy Spirit, who is in you, whom you have received from God?” (1 Corinthians 6:19). Our bodies are divine vessels. So how do we teach our children to treat these vessels?
Do we ever refute the advertising fed to our children constantly that insists they are not “normal” unless they look a certain way? What do we mean when we tell our children to respect themselves? Do we tell our children that it is a sin to have sexual impulses? Why would we do that if we believe sexuality is part of our nature, a nature created by God? Do we confuse our God-given sexuality with social norms and expectations that are created by people? This is so contrary to what it is to be a temple of the Holy Spirit.
Sexual love is infused with spirituality. Look at the Canticle of Canticles, another book in the Bible. It is highly erotic poetry about the sexual desire of a couple. In this book, the daughters of Jerusalem are warned three times against waking love till it is ready. How many of us teach our children about the importance of foreplay for the female body? But in this book there is no mention of procreation. In Judaism there are precise rules concerning the celebration of the Sabbath. Jews are forbidden from participating in many activities because the Sabbath is a holy day of rest. But one activity that is permitted, maybe even encouraged is sex. Sex for its own sake is holy.
But when raising a child, all these spiritual writings can be impractical. What to tell a confused, sullen middle-school age child with exploding hormones? I can only share what I told my daughters:
- Don’t use anyone. Sex is powerful and must not be used as a weapon to hurt anyone. And you mustn’t lie about why you want to have sex. You need to let a partner know if you are looking for a life-long commitment, a long-term relationship or a one-night stand.
- Don’t get a disease that has no cure. Be careful. Contrary to what you may believe, you are vulnerable. Yes, it can happen to you. I am more than willing to help you get condoms. Although I would prefer that you wait for a life-long commitment before having sex, I would rather have a live child, not a dead one. That would kill me.
- Don’t bring a third party, a baby, into this unless you’re ready. Again, I will take you to the doctor or pharmacy to get whatever you need. You can always come to me.
- Respect yourself. Never believe someone who tells you that you are not precious in the eyes of God and worthy of respect. If that person can’t see it, move on. And never stay with a person who hurts you. The moment that happens, move on. The respect is gone. It’s better to be alone than in bad company. And, remember, God danced on the day you were born.
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| Con mi gran amiga y hermana Rosa Manriquez, una madre a la que admiro con todo mi ser. Ojalá todas las mamás fueran como ella. |
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